Por: Zea Miranda Bernardo Alberto
El presente trabajo tratara aspectos importantes sobre el futuro de la Intervención Educativa, abordaremos los términos de las distintas intervenciones que existen y a su vez para que sirven dentro de la educación inicial. Además de dar un seguimiento histórico el cual servirá como antecedente de la educación.
También abordara lo que es la educación inicial y sus perspectivas en Iberoamérica y Europa siendo esta ultima la que ha impulsado mas esta carrera por un optimo desarrollo del niño y así buscar el crecimiento social. Respaldado por UNICEF en cuanto a la busque da y estudio de las políticas que son base de la educación.
El Futuro de la Intervención Educativa
Trascendencia, Retos y el futuro de la educación inicial
La intervención tiene la intención de irrumpir una realidad con ánimo de modificar; su recurso principal se basa en la intercomunicación, intercambio e interacción.
La intervención socioeducativa atiende a las modalidades tales como la cultura, la sociedad y la educación. Las áreas en las que se puede incidir son: el tiempo libre, la educación para adultos, la educación especializada incluye ámbitos como la Educación Ambiental, Educación Permanente, Educación Compensatoria, Educación para la Tercera Edad, para el desarrollo de Comunidades.
El concepto o los referentes acerca de la intervención escolar o educativa son de reciente elaboración, y su campo y avance de construcción continúan en proceso de estructurarse, por lo cual aún hay muchas cosas por decir.
La intervención de las prácticas escolares todavía no tiene un referente o un significado preciso, aunque se le podría considerar preliminarmente como un proceso amplio y complejo surgido desde los docentes y su trabajo y en el cual, teniendo como constante la reflexión de la práctica (acciones, relaciones y significaciones), se busca detectar problemáticas integradas a la misma, explicarlas causalmente y buscarles alternativas de cambio o transformación bajo una perspectiva innovadora
La finalidad central o estratégica del proceso de intervención es el cambio o la transformación de la práctica y, como se dijo, la búsqueda o la perspectiva de la innovación.
La intervención Psicopedagógica, tiene como campo la atención tanto de problemas institucionales como de alumnos y maestros, ya sea en el plano de los aprendizajes o en las formas de enseñar contenidos específicos.
HISTORIA DE LA EDUCACIÓN:
La educación está tan difundida que no falta en ninguna sociedad ni en ningún momento de la historia. En toda sociedad por primitiva que sea, encontramos que el hombre se educa.
Los pueblos primitivos carecían de maestros, de escuelas y de doctrinas pedagógicas, sin embargo, educaban al hombre, envolviéndolo y presionándolo con la total de las acciones y reacciones de su rudimentaria vida social. En ellos, aunque nadie tuviera idea del esfuerzo educativo que, espontáneamente, la sociedad realizaba en cada momento, la educación existía como hecho. En cualquiera de las sociedades civilizadas contemporáneas encontramos educadores, instituciones educativas y teorías pedagógicas; es decir, hallamos una acción planeada, consciente, sistemática. La importancia fundamental que la historia de la educación tiene para cualquier educador es que permite el conocimiento del pasado educativo de la humanidad.
El hecho educativo no lo presenta la historia como un hecho aislado, se estudia vinculándolo con las diversas orientaciones filosóficas, religiosas, sociales y políticas que sobre el han influido. Al verlo así, como un conjunto de circunstancias que lo han engendrado, permite apreciar en qué medida la educación ha sido un factor en la historia y en qué medida una cultura es fuerza determinante de una educación.
Situación y perspectivas en Iberoamerica y en Europa.
El concepto de educación inicial
El término Educación Inicial no es una tarea sencilla, pues requiere acudir a conceptos relacionados, como el de infancia. Al hacer referencia a la Educación Inicial resulta complejo establecer una diferenciación precisa entre ésta y expresiones cercanas como Educación Preescolar o Educación Infantil. Por otra parte, en los últimos años todos estos términos se han visto ampliados respecto a épocas previas.
La educación inicial incluye, en la práctica, una mezcla de guarderías, preescolares, círculos infantiles, jardines de infancia, clases de preprimaria, programas asistenciales, etc., presentes en buena parte de los países del mundo.
Se debe de tener en consideración la educación inicial como el período de cuidado y educación de los niños en los primeros años de su vida, que se produce fuera del ámbito familiar. Debemos tener en cuenta las diversas modalidades educativas establecidas para niños desde el nacimiento hasta los 5 ó 6 años de edad.
Los Principales modelos de atención a la infancia: programas asistenciales y educativos
El origen de este tipo de educación, al menos en su vertiente institucional, hay que buscarlo como una respuesta al abandono infantil, por lo que durante mucho tiempo las instituciones destinadas a los niños más pequeños sirvieron para alejarlos de los peligros y tuvieron, ante todo, una función de custodia y cuidado de las clases populares. Estos programas fueron desarrollándose progresivamente a partir del siglo XIX.
No obstante, de manera paralela al desarrollo de programas asistenciales, fue tomando un impulso cada vez mayor la atención educativa, entendida como potenciadora del desarrollo infantil, incrementándose el número de instituciones destinadas a otros sectores de la población. Este otro enfoque, influido de forma significativa por las ideas de Froebel, Montessori y Decroly.
La función originaria de la educación inicial de carácter asistencial, ha influido notablemente en el desarrollo de la misma, hasta el punto de que podría afirmarse que continúa vigente en casi todos los sistemas escolares del mundo.
Finalidades y funciones de la educación inicial
Es una tendencia cada vez más generalizada en el mundo occidental el deseo de que los niños, incluso desde edades tempranas, participen en alguna experiencia educativa antes de comenzar la escolaridad obligatoria.
Las finalidades o funciones asignadas habitualmente a la educación inicial se encuentran dentro del carácter educativo y asistencial. No obstante, además de estas es cada vez más destacable su papel de facilitadora de la escolarización primaria y como estrategia de desarrollo.
Actualmente el cuerpo de conocimientos sobre los efectos positivos de los programas de educación temprana es muy amplio, existiendo evidencias sobre los beneficios producidos en el desarrollo de los niños. Estos efectos son más notorios en los niños de extracción socioeconómica más baja, lo que viene a corroborar la importancia del papel compensatorio de la educación inicial.
Desde el ámbito de la fisiología como desde los de las ciencias de la salud, la sociología, la psicología y la educación, resalta la importancia de los primeros años de vida no sólo para la formación de la inteligencia, sino para el adecuado desarrollo cognitivo, psicomotor y social de las personas. Durante los dos primeros años de vida se produce la mayor parte del desarrollo de las células neuronales, así como la estructuración de las conexiones nerviosas en el cerebro. En este proceso influyen factores como el estado de salud y la nutrición, pero también la posibilidad de interactuar con el ambiente y con la riqueza y variedad de estímulos disponibles.
En los países de la Unión Europea tiende a vincularse la expansión de la educación inicial al alto índice de incorporación femenina al mercado laboral. No obstante, si bien es cierto que las cifras de empleo para el grupo de mujeres con hijos entre 0 y 10 años de edad son elevadas en términos generales, existen en este sentido importantes diferencias nacionales. Así, mientras en Dinamarca, Portugal y Suecia la cifra de mujeres empleadas supera el 70%, en España, Irlanda y los Países Bajos apenas llega al 35% (European Commission Network on Childcare, 1996). Estos datos, además, no siempre guardan una clara relación con las tasas de escolarización de los niños más pequeños.
Junto a lo anterior, que por sí mismo justificaría la importancia de la educación inicial para el futuro, las restantes funciones que ésta puede desarrollar tienen cada vez una mayor relevancia desde el punto de vista social.
La utilidad de la atención educativa temprana para el desarrollo de la comunidad se deriva del hecho de que los programas destinados a los niños pequeños no tienen únicamente efectos beneficiosos en términos individuales y a corto plazo, sino también en términos sociales y económicos a lo largo de la vida.
Las investigaciones sobre las relaciones entre educación inicial, empleo y productividad económica, así como los estudios costo-beneficio en este ámbito, aunque no son muy habituales, tienden a mostrar una rentabilidad potencialmente elevada de la inversión en los primeros años de la infancia. En la misma línea, otros estudios muestran cómo los costos preescolares se recuperan con creces al reducirse la repetición escolar en los dos primeros años de la educación primaria.
Además de lo anterior, como se ha mencionado, muchos programas de educación inicial lo son también de atención infantil, lo cual facilita la participación de las mujeres en el mercado laboral y deja tiempo libre a los hermanos mayores y generalmente a las hermanas, para estudiar u obtener ingresos adicionales.
Por otra parte, el potencial dinamizador de la educación inicial a través de la orientación y formación de los padres ha sido puesto también de manifiesto en múltiples ocasiones, tal como sugieren otras declaraciones del organismo citado anteriormente:
Además, para el ámbito de interés que nos ocupa, es especialmente relevante el papel asignado a la educación inicial como factor clave para la igualdad de oportunidades. Las desigualdades económicas y sociales presentes en el seno de nuestras sociedades se ven sostenidas y reforzadas por las existentes en las condiciones de vida de los niños durante las primeras etapas del desarrollo. Como en una espiral sin fin, los niños más desfavorecidos culturales y económicamente ven limitado su desarrollo mental y su preparación para la escolaridad, quedando rezagados respecto de los que tienen mayores posibilidades y siendo relegados a peores condiciones de vida como adultos.
Una investigación realizada en Chile demostraba, por ejemplo, la existencia de diferencias en el desarrollo psicomotriz infantil asociadas a la pobreza. Dichas diferencias emergen claramente a partir del año y medio de vida, aumentando desde ese momento hasta el punto de que el 40% de los niños de familias pobres da muestras de retraso en su desarrollo al llegar a los 5 años de edad.
Por ello, si no se produce una intervención destinada a mejorar las condiciones de aprendizaje y desarrollo de los niños más pobres, se estará reforzando la persistencia de la desigualdad social aunque sea de manera indirecta:
La educación preescolar es un instrumento para promover la democratización de la educación y la igualdad de oportunidades. Así la educación preescolar debe estar disponible para el conjunto de la población (European Commission, 1997)
Pedimos que todos los niños de Europa tengan acceso a la educación preescolar integrada en los sistemas nacionales de educación. Estos programas, auténticas palancas sociales, corrigen las deficiencias desde el punto de partida que condenan a ciertos niños a una ciudadanía de marginalidad.
Tales afirmaciones, aunque referidas al ámbito europeo, pueden ser igualmente válidas para el contexto iberoamericano. De hecho, en una línea muy similar, el reconocido Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, destacaba la importancia de esta etapa para el conjunto de países, proporcionando tres grandes argumentos para promover la expansión de la educación inicial:
Una escolarización iniciada tempranamente puede contribuir a la igualdad de oportunidades al ayudar a superar los obstáculos iniciales de la pobreza o de un entorno social y cultural desfavorecido. Facilita considerablemente la integración escolar de niños procedentes de familias inmigrantes o de minorías culturales y lingüísticas. Además, la existencia de estructuras educativas que acogen a niños en edad preescolar facilita la participación de las mujeres en la vida social y económica, favoreciendo así el desarrollo de la comunidad
La educación inicial dentro de las políticas generales de atención a la infancia
Como puso de manifiesto desde sus orígenes el UNICEF, cualquier estrategia para el desarrollo del niño debe caracterizarse por una visión amplia de los problemas de la infancia, por la atención al niño como un todo de acuerdo con los intereses y preocupaciones de un ministerio, de un organismo o de éste proyecto.
Los objetivos educativos, asistenciales, compensatorios, etc., deberían estar presentes de manera conjunta en cualquier planteamiento educativo para ese nivel. No obstante, los servicios educativos, por sí mismos y aunque sean necesarios, pueden ser insuficientes para alcanzar el amplio abanico de metas relacionado con diferentes problemáticas sociales, materiales y personales que, en la mayor parte de los casos, desbordan a la institución escolar. La atención integral a la infancia necesita, por tanto, modelos globalizados en los que los servicios educativos se reúnan en una perspectiva más amplia de política social.
La educación inicial en los países iberoamericanos. Panorámica de la educación inicial en Iberoamérica
El desarrollo de programas destinados a atender a los niños en edades tempranas se ha convertido en un objeto de preocupación común para los gobiernos con preocupaciones en cuanto a desarrollo social. Si bien los sistemas concretos de organización de la atención educativa a la infancia dependen en buena medida de factores diversos en cada caso, que han ido configurando servicios educativos diferentes.
a) Modalidades principales
Existe servicios e instituciones de educación inicial en Iberoamérica se diferencian en dos tipos principales considerando un primer período, que incluye a los niños desde el nacimiento hasta los 4 ó 5 años, en el que los servicios que se prestan asumen sobre todo una función socio asistencial; y un segundo período, que va por lo general a partir de los 4 ó 5 años hasta su entrada en la escuela primaria, en el que los programas que se ofrecen asumen primordialmente funciones educativas.
Esta tendencia es más clara en los países donde existen dos sistemas diferenciados en función de la edad (El Salvador). En otro grupo de países, los programas asistenciales se superponen a los preescolares en un intervalo de edad determinado: niños de la misma edad pueden estar integrados en uno u otro sistema. Este es el caso de México o Costa Rica.
En relación con los programas socio asistenciales, la dependencia administrativa es diversa, con intervención de departamentos de infancia, salud, trabajo, asuntos sociales, etc. En ciertos casos su organización recae en alguna ONG u organización comunitaria. Lógicamente, en cada nación la distribución de competencias entre el Estado y las autoridades regionales y locales depende en buena medida del grado de centralismo del sistema.
Desde el punto de vista de la cobertura de los programas, la etapa de preescolar está relativamente desarrollada en toda el área, aunque en muchos países sigue existiendo un déficit de escolarización importante. De igual manera, parece existir un sesgo de la cobertura favorable a las áreas urbanas respecto de las rurales.
Entre otras cuestiones, una posible explicación se deriva del hecho de que, en buena medida, el nivel inicial se encuentra en estos momentos fuera de los sistemas educativos nacionales o se ha incorporado recientemente a ellos, existiendo, por tanto, una escasa tradición organizativa. Además, al tratarse de un nivel no obligatorio, los ministerios de educación concentran su atención en otras etapas de la escolaridad, como la enseñanza básica, en las que el carácter de obligatoriedad reclama la mayoría de los esfuerzos financieros. La demanda social existente para el nivel inicial desborda casi siempre las posibilidades de los sistemas educativos, habiendo surgido otro tipo de instituciones, tanto públicas como privadas, destinadas a satisfacerla.
Los fines generales de la educación inicial suelen coincidir. Entre ellos destaca el de contribuir a un desarrollo global y armonioso de la personalidad infantil en todos sus ámbitos. Junto a él, el apoyo a la familia en la formación del niño y en la preparación para la vida social son finalidades citadas con mucha frecuencia.
Las tendencias para la futura educación inicial pasan, en la mayoría de los sistemas, por una mayor atención al desarrollo de curricula multiculturales, si bien son importantes los esfuerzos ya realizados en este sentido en muchos de los países iberoamericanos. La integración de alumnos con necesidades especiales se impone de forma casi generalizada.
Experiencias innovadoras
A pesar del predominio numérico de los programas preescolares de carácter formal, resulta de gran interés otras experiencias llevadas a cabo en los últimos años. Dichas experiencias constituyen alternativas a las modalidades preescolares convencionales y se han desarrollado de forma minoritaria o experimental, si bien algunas de ellas se han convertido en programas a mayor escala.
Entre otras muchas experiencias podrían señalarse las siguientes como programas de asistencialismo social y de educación inicial promoviendo el desarrollo de los niños, en Iberoamérica:
Programa «Hogares Comunitarios» de Colombia.
Programa «Educa a Tu Hijo» de Cuba.
Programa de «Profesores itinerantes» de Ecuador.
Programa «EDUCO» de El Salvador.
Programa de «Cursos Comunitarios» en México.
Programa «PRONOEI» y Programa «Hogares de Atención Diaria» de Perú.
Programa «Hogares de Atención Diaria» de Venezuela.
Programas para grupos indígenas, en diferentes países.
Perspectivas de futuro: retos para el desarrollo de la educación inicial en Iberoamérica
Cobertura. Puede decirse a grandes rasgos que la cobertura de los centros preescolares es relativamente alta en algunos países para los niños desde los 4 ó 5 años hasta la escuela obligatoria. En otros, por el contrario, persiste un grave problema de insuficiencia de puestos para este nivel.
Financiación. En la mayoría de los países no hay gratuidad para la etapa de menores de 4-5 años, excepto en los programas con un marcado carácter asistencial, por lo que los padres deben abonar los gastos.
Por el contrario, la etapa de preescolar, al menos dentro del sector público, es gratuita en casi todos los países. Llama la atención, por otra parte, que con frecuencia la posibilidad de acceder a un servicio preescolar gratuito tenga que ver más con el lugar en que el niño vive que con sus necesidades reales. En los temas de cobertura y financiación, sobre todo en los primeros años, nos encontramos con un problema de acceso diferencial. Son precisamente las familias que más necesitan estos servicios las que se encuentran con mayores dificultades para obtenerlos y costearlos.
Otros retos pendientes se refieren a la preparación y a las condiciones laborales del personal que trabaja en la educación inicial. La tónica general es que los trabajadores de servicios para niños menores de 4 años tengan unas condiciones laborales precarias. El reto consiste, por tanto, en incrementar las cualificaciones del personal encargado de la educación inicial, así como en mejorar los factores relacionados con su desempeño profesional.
Coordinación. Ello no supone, en ningún caso, la unificación o integración de instituciones u organizaciones de diferentes sectores, puesto que sus objetivos son diversos, sino la búsqueda de la convergencia en las actuaciones emprendidas.
Calidad. Es uno de los retos clave de las organizaciones actuales, los programas de atención a la infancia. Otro reto clave es el de remediar las enormes desigualdades que permanecen en cuanto a la calidad de la atención educativa que se ofrece por medio de los distintos sistemas.
En general, la idea que debería primar en la organización de la educación inicial es la de flexibilidad: diversidad de soluciones para adaptarse a las distintas necesidades de las familias y de los niños y a las tradiciones culturales de las comunidades.
En definitiva, los problemas mencionados reflejan el hecho de que casi todos los países iberoamericanos se enfrentan a la necesidad de desarrollar servicios educativos coherentes, integrados en la política social y basada en esquemas conceptuales de carácter global.
La educación inicial en los países de la Unión Europea
Panorámica de la educación inicial en Europa
La enorme expansión de la educación inicial en estas naciones se ha producido en un tiempo relativamente breve, y es previsible que se vaya extendiendo en los próximos años a niños de edades cada vez más tempranas.
Aunque las variaciones nacionales e internacionales hacen difícil sintetizar los diferentes sistemas de atención a la infancia, en la Tabla siguiente se presentan las modalidades institucionales vigentes más representativas de educación inicial en cada uno de los países que componen la Unión.
Propuesta.
Mediante una serie de actividades a realizar para dará a conocer la importancia de la educación inicial, se pretenderá hacer conciencia en los padres de familia y adultos a cargo del cuidado de los niños.
Previendo la participación de los actores sociales se crearan grupos, que asistan a conferencias que traten sobre la importancia de la educación inicial, exponiendo como primer término la historia de la educación, la historia de la educación inicial y por último los retos hacia un futuro de la educación inicial. Dando auge a los temas con mayor relevancia, en este caso, el desarrollo del niño en edad temprana de los 0 a los 6 años.
Las conferencias serán impartidas por un especialista en el campo de la educación inicial, buscando gestionar al municipio apoyo para gastos que s e requieran dentro de la impartición de las conferencias,
Los recursos materiales serán de gran importancia ya que será necesario sillas, dentro de los recursos tecnológicos será primordial equipo de sonido y video
Conclusiones
En la actualidad debemos de tomar el papel que nos corresponde tanto como académicos como para nosotros los estudiantes ya que lo que hagamos hoy será el resultado del mañana, viendo hacia un futuro mejor y a utilizar una continuidad dentro de este ámbito que es la intervención educativa. Cabe resaltar una frase “educar para transformar” ya que es muy cierta y debemos de tener una visión futurista por lo que queremos hacer como interventores educativos.
Fuentes de consulta:
La Revista Iberoamericana de Educación es una publicación monográfica cuatrimestral editada por la Organización de Estados Iberoamericanos Número 22
ANDER-EGG Ezequiel. Metodología y Práctica de la Animación Sociocultural, Humanitas, Buenos Aires, 1990, 299 pp.
PÉREZ Serrano, Gloria, María Victoria Pérez de Guzmán Puya. Qué es la Animación Sociocultural, Ed. Narcea, España 2006. pp. 222.
MORA, Ledezma M. y P Sepúlveda. El Conocimiento y la realidad: sobre lo que se considera como realidad y la manera de conocerla. En Metodología de La Investigación. Ed. Limusa. 1999.
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